La Policía y el Gobierno no esperan restablecer la movilidad real hasta junio

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© Proporcionado por La Información El gabinete de crisis que dirige la respuesta al coronavirus va dando pequeños pasos, con cautela para que la curva de la pandemia no dibuje una ‘eme’. Los datos de este fin de semana indican que España ya ha superado el pico de propagación de la enfermedad. En los próximos días, por tanto, el Gobierno prevé que siga bajando el número de contagios y, unas jornadas más tarde, el de fallecidos. Ante este panorama a medio plazo, Moncloa ya está anticipando posibles escenarios y preparándose para dar la buena noticia a los españoles de abandonar el confinamiento. Serán, en todo caso, decisiones graduales durante las próximas semanas y siempre siguiendo los criterios de los expertos sanitarios. Pero para volver a la nueva vida aún queda tiempo, anticipan desde el Gobierno. Ya se está manejando el mes de junio. El escenario más razonable para la vuelta a una normalidad relativa cuando se vaya dominando el contagio del coronavirus que se maneja en el Gobierno, las Fuerzas Armadas y de Seguridad, y el comité de expertos de la pandemia apunta a un mantenimiento del estado de alarma hasta finales del mes de mayo, que es el momento más próximo en que se prevé que podrá haber cierta libertad de movimientos más o menos global. Este escenario marca en rojo el día 31 del próximo mes, con dos prórrogas más del estado de alarma a la anunciada este fin de semana por Sánchez. Con el paraguas de la alarma y a medida que la curva de afectados vaya a menos, en el planteamiento más lógico se prevé un «decalaje» o «desescalamiento» (términos empleados en el Ejecutivo) que permita ir relajando las medidas de confinamiento desde la primera semana de mayo, según han confirmado fuentes políticas y policiales cercanas a la gestión de la crisis, hasta ese final de mes. Todo de forma progresiva. Como es lógico, en el comité de gestión de la crisis se han hecho planteamientos con todos los escenarios y situaciones, desde el mejor (que remitan de forma rápida los contagios) hasta el peor (que la curva se dispare de nuevo al alza por nuevos contagios). Pero el plan más razonable a la vista de los datos es que, una vez pasado el Primero de Mayo, se puedan tomar medidas para ampliar la movilidad de la gente y relajar el confinamiento, con todas las cautelas y sin provocar acumulaciones. Todo lo va a marcar la evolución de los datos de contagiados, el estado de las UCIs y los fallecimientos diarios que lleguen durante la Semana Santa y las jornadas posteriores. Precisamente Sánchez comunicó el pasado sábado la primera medida de «retorno paulatino» a la normalidad. El presidente del Gobierno anunció la prórroga del estado de alarma hasta el próximo 26 de abril y el fin del parón total de la economía a partir del lunes 13. Es una decisión que estaban esperando los empresarios para conocer si el permiso retribuido recuperable se prolongaría más tiempo. A partir del domingo de resurrección habrá que esperar a los datos científicos para ver si poner fin a la hibernación de la actividad ha sido una medida adecuada. Solo una serie de sectores podrán volver a la actividad desde el lunes de Pascua, como es el caso de la construcción o determinadas industrias que quedaron fuera de la consideración de sectores esenciales y, por tanto, tuvieron que parar obligatoriamente. Es el primer paso a partir del cual se podrá calibrar el comportamiento de la curva de contagios. En Cataluña y Comunidad Valenciana, por ejemplo, el fin del parón será el martes 14 ya que el lunes es festivo. La decisión de levantar el confinamiento está siguiendo en todo momento criterios técnicos. De hecho, desde finales de la semana pasada los expertos sanitarios y policiales ya venían aconsejando que los primeros que deberían recuperar la movilidad serían los últimos en sufrir el parón económico, es decir, esos trabajadores de la industria y la construcción. Siguiendo esa senda las últimas profesiones o sectores económicos en abandonar el confinamiento serían las personas que primero tuvieron que abandonar su puesto de trabajo, que son, precisamente, las que están teletrabajando desde sus domicilios. El escenario contempla que puedan salir de sus encierros de forma paulatina durante el próximo mes, aunque no sea únicamente para ir al trabajo y con una serie de precauciones: evitar las horas punta, no mover los coches si no es esencial… y, por supuesto, estar perfectamente sanos y sin síntomas. Se esta estudiando que para esa vuelta paulatina sea obligatorio llevar mascarilla y guantes, apuntan fuentes gubernamentales. Y también se realizarán test para autorizar el trabajo presencial. El siguiente paso es que, si la mejora de la situación sanitaria lo permite, los comercios a pie de calle puedan ir abriendo sus puertas a finales de mayo, aunque unos con más tardanza que otros. Llegados a este punto las fuentes consultadas advierten que lo más complicado va a ser reabrir bares, restaurantes y locales de ocio antes de la temporada de verano, por el riesgo que suponen en España ese tipo de aglomeraciones y la necesidad de evitar cualquier riesgo de contagio, ya sea desde dentro o que pueda llegar de fuera. Para ver esa imagen aún quedan varias semanas. Lo mismo ocurre con los grandes eventos deportivos y los centros de educación, que serán los últimos en permitirse su apertura: hasta ver como evolucionan los datos y se va recuperando poco a poco la situación en las familias y las empresas, no se podrá ver si es aconsejable, o no, volver a celebrar partidos de fútbol con público, grandes conciertos o reuniones de ocio multitudinarias. No obstante, se prevé analizar cada situación cuando sea el momento oportuno y tomar las decisiones al respecto. Aún es pronto. ¿Cuántos infectados por coronavirus hay realmente en España? El Gobierno habla de dice que más de 130.000 pero puede haber contagiados en el hogar que no hayan tenido síntomas. O que sí pero a los que no se les ha hecho la prueba. Por eso una opción que ya ha empezado a desplegar el Ejecutivo es la de habilitar hoteles como Arcas de Noé para alojar a este grupo de población. Lo hicieron en China y funcionó. Ayer Sánchez pidió a los presidentes de las Comunidades Autónomas que fueran habilitando instalaciones a tal efecto. El responsable de la Comisión Nacional de Salud de China, Ma Xiaowei, dijo que la decisión que pusieron en marcha en el país asiático fue crucial para luchar contra el virus. Lo que tiene claro el Gobierno es que la apertura de las fronteras tardará aún más en llegar. Permanecerán cerradas ‘sine die’ y ya hay militares en algunos puestos, como es el caso del paso entre España y Francia por Navarra. La amenaza del virus es global y en Moncloa no descartan un escenario como el de China, que ha cerrado la llegada de extranjeros para evitar casos de contagios traídos de fuera del país. Calculan que esa apertura no llegará hasta verano y siempre que la evolución sea positiva, lo cual hace indicar que la temporada turística corre un serio peligro. Otro punto caliente es África, como ya ha advertido la ministra de Defensa, Margarita Robles. En el continente el coronavirus se está expandiendo más tarde y eso abre una situación de gran incertidumbre para España de cara al verano. No se descarta, por tanto, que la frontera sur de Europa quede blindada ante una huida masiva de ciudadanos intentando llegar a nuestro continente alejándose de los contagios. El sur de nuestro país y Canarias son puntos calientes en este sentido. Tweet ENTRADAS RELACIONADAS

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